
El Origen en la Altura
Nuestro viaje comienza a 1.800 metros de altura en las montañas de Antioquia, Colombia. Es en este ecosistema privilegiado donde familias caficultoras cultivan la variedad Caturra, un grano de especialidad que desarrolla una complejidad excepcional con más de 120 matices de dulzura natural. Esta altitud no es solo un dato geográfico; es el factor determinante que define la densidad y el alma de cada grano que se selecciona.
El Respeto por la Artesanía
Creemos que la calidad es un acto de respeto hacia la materia prima. El proceso en origen es 100% artesanal: desde la recolección manual de los frutos en su punto exacto de madurez hasta el despulpado tradicional y el primer lavado en canales de fermentación. Este cuidado meticuloso por parte de los productores asegura que el café conserve su integridad y pureza antes de iniciar su camino hacia Chile.


La Ciencia de la Paciencia
El café de especialidad no admite atajos. Tras ser seleccionados por densidad (donde solo los granos sin imperfecciones superan la prueba), los granos descansan y se secan al sol en mallas durante una a dos semanas hasta alcanzar el 12% de humedad ideal. Esta etapa de reposo es crítica para estabilizar los sabores y permitir que el perfil sensorial del grano se exprese en todo su potencial.
Estándar Internacional SCA
La excelencia de nuestro café está certificada bajo los protocolos de la Specialty Coffee Association (SCA). En esta etapa, expertos aseguran una pureza extrema con menos de 10 granos defectuosos por cada 250g. Este rigor técnico garantiza que solo el café que alcanza puntajes de especialidad sea aprobado para su exportación.



Almacenaje y viaje
Una vez certificado, el café se almacena en sacos de exportación diseñados para proteger sus propiedades organolépticas durante el
trayecto. en este estado de grano verde, el café inicia su viaje desde las fincas colombianas hacia Chile, manteniendo intacta la frescura y la calidad que las familias caficultoras lograron en la montaña.
Tueste Local en Santiago
El paso final ocurre en casa. Una vez que los sacos llegan a Santiago tomamos el control del proceso mediante el tueste local. Buscamos una homogeneidad absoluta, asegurando que cada grano llegue exactamente al mismo punto de tueste para lograr el cuerpo y carácter que definen a Nero, Ambar y Equo. Es aquí donde transformamos el potencial del origen en la experiencia definitiva de Elixir Café.

